Explorando las propiedades y beneficios de los Activos Digitales

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TL;DR:
Desde objetos raros de colección hasta coches eléctricos, pasando por clubes de fútbol y ciudades inteligentes, los activos nativos tienen el poder de transformar las industrias y las economías, así como el propio concepto e intercambio de valor. Cuando se lance el marco de activos digitales de IOTA, los activos digitales serán aún más omnipresentes gracias a la arquitectura de la red basada en la ausencia de tarifas.

El Framework de Activos Digitales es una de las características más esperadas en IOTA. En este post examinaremos el uso de Activos Nativos (Native Assets). Pero primero debemos aclarar algunas confusiones. ¿Qué queremos decir exactamente con «Activos Nativos»?

Se han utilizado muchos nombres diferentes para los Activos Digitales en IOTA, causando confusión. Esto sólo empeorará en el futuro cuando haya activos de capa 1 y de capa 2. Por lo tanto, hemos revisado nuestra terminología para simplificar las cosas en el futuro.

Tipos de activos digitales de IOTA

El término general para todos los activos en IOTA es Activos Digitales.

Estos activos pueden existir en la capa 1 (la red principal de IOTA, como tokens IOTA personalizados), o en la capa 2 (dentro de las cadenas de contratos inteligentes). Para diferenciar estas clases de activos utilizamos dos nombres diferentes:

  • Los activos de la capa 1 se denominan activos nativos, ya que son nativos de la red principal de IOTA.
  • Los activos de la capa 2 se denominan activos inteligentes, ya que existen en la capa de contratos inteligentes y tienen una mayor capacidad de programación.

El proceso de creación de cualquiera de los dos tipos de activos digitales se conoce como minteo (acuñación).

Notas:

Los términos activo y token pueden utilizarse indistintamente (es decir, activo nativo, token nativo, activo inteligente, token inteligente). Por ejemplo, si te refieres a una obra de arte, probablemente la llamarías activo, pero si te refieres a WenCoin, probablemente la llamarías token.

Para los lectores más técnicos, también se hará un cambio de nombre variable en la base de código de los activos nativos, así como en las futuras implementaciones de billeteras y librerías, sustituyendo el campo «color» por un campo «etiqueta».

¿Qué son los activos nativos?

Un activo nativo (anteriormente denominado «moneda de color» o «colored token») es un token IOTA personalizado que, en determinados contextos o en una aplicación específica, asume la función de ser un token digitalizado que representa un activo finito y a prueba de manipulaciones en el mundo real.

El término «colored tokens» forma parte del léxico de las criptomonedas desde diciembre de 2012, con el inicio de un proyecto construido sobre la blockchain de Bitcoin por un equipo que incluía al creador de Ethereum, Vitalik Buterin: el artículo de Meni Rosenfeld fue el primero en describir el concepto. El proyecto surgió de la idea de emitir activos del mundo real, como bienes inmuebles, en una cadena de bloques. Quedó claro que el limitado rendimiento de Bitcoin (y las tarifas asociadas) no podría proporcionar la escalabilidad necesaria a este sector en crecimiento dentro de la industria de las criptomonedas. Sin embargo, el concepto original de las monedas de colores abrió posibilidades de experimentación y sentó las bases para los activos nativos de IOTA.

Antes de explorar cómo se crean los activos nativos, he aquí un rápido resumen de sus beneficios:

  • Pueden representar casi cualquier tipo de activo o contrato
  • No es necesario recurrir a terceros, engorrosos y costosos, ni para almacenarlos  digitalmente ni para transferirlos a un nuevo propietario
  • Se acuñan mediante el «etiquetado» de tokens IOTA, lo que significa que no disminuyen el suministro general de tokens IOTA.
  • Con el protocolo feeless de IOTA, crear activos nativos es barato, y puedes distribuir tus activos de forma gratuita en el ledger.

¿Cómo se convierte un token IOTA en un activo nativo?

Para mintear un activo nativo, basta con tomar un token IOTA normal y asignarle una identidad única al ejecutar una transacción.

El acto de mintear activos nativos tiene lugar en el nivel base del ledger de IOTA, donde es seguro, rastreable e inmutable. A los tokens IOTA se les asigna un significado específico, añadiendo una «etiqueta», que básicamente les da un nombre. Lee más en este blog.

El emisor de los activos nativos tiene una cantidad específica de tokens IOTA que quiere mintear en su cartera y codifica la transacción saliente de una manera que marca esos iotas específicos para representar cualquier activo(s) que el emisor quiere asignar a los activos nativos.

Actualmente, un token IOTA equivale a un activo nativo, y el proceso de transferencia de los activos nativos es exactamente el mismo que la transferencia de un token IOTA.

La «etiqueta» se basa en el hash de la transacción creado al generar la salida de la transacción. Por lo tanto, la etiqueta es única y específica para esa transacción. Esto significa que la misma etiqueta no puede ser conseguida por una segunda transacción, y una etiqueta secundaria no puede ser añadida a la misma moneda. La etiqueta es siempre el ID de su transacción de génesis: no se puede volver a crear la misma etiqueta. También significa que es fácil buscar en la Tangle y ver cuándo y dónde se mintearon los activos nativos.

Un activo nativo siempre puede ser devuelto a su estado original como un token IOTA: esto significa que la cantidad total de un token nativo en circulación puede ser disminuida revirtiendo algunas de las monedas a su estado original. (Y quien sea el propietario actual de un activo nativo -es decir, a quien el creador le haya transferido el activo nativo- puede revertir el activo nativo a su estado original, o incluso asignarle una nueva etiqueta, de nuevo realizando otra transacción).

Pero la suma total no puede aumentarse, debido al requisito de «etiqueta = ID de transacción» mencionado anteriormente.

Para una descripción técnica detallada del minteo de activos nativos, sumérgete en el «diseño detallado» en el artículo de GitHub sobre colored tokens.
Además, consulte esta guía de cómo crear activos tokenizados con activos nativos:

Es importante destacar que también se pueden añadir metadatos a los activos nativos, asegurando que las monedas lleven representaciones de valor. Al prometer honrar el activo nativo (cambiándolo por su contraparte en el mundo real), terceras partes (una empresa, gobierno o persona) pueden asignar valor en el mundo real a los activos nativos.

Profundicemos en las implicaciones de esto examinando algunos casos de uso de los activos nativos.

Liquidez + utilidad = ubicuidad

Del mismo modo que una tarjeta de fidelidad de la cafetería favorita de tu barrio te da derecho a un café gratis por cada 10 compras; o una entrada impresa para un partido de fútbol representa el dinero gastado en esa entrada y permite acceder al estadio de fútbol con un máximo de 60.000 asientos; o un abono mensual de viaje te permite utilizar el transporte público de tu ciudad, o, una tarjeta telefónica de prepago que te da acceso a llamadas telefónicas de larga distancia, un activo nativo puede darte acceso a un bien, servicio o producto específico y limitado.

Pero, ¿por qué preocuparse por una versión digital de un sistema que parece existir satisfactoriamente en el mundo real? Porque los activos nativos traen consigo varios beneficios importantes, y estos beneficios se ven aumentados por el uso del protocolo de IOTA, conocido como Tangle (lo siguiente es una adaptación de este artículo):

  • Los activos nativos no pueden ser falsificados
  • La Tangle está descentralizada, por lo que puedes distribuir, transferir y gestionar los activos desde tu propia billetera digital, sin la interferencia de terceros.
  •  La Tangle no tiene fees, por lo que la transferencia de un activo nativo no supone ningún coste (sin embargo, los emisores deben asumir el coste de adquisición de los tokens IOTA que se van a acuñar como activos nativos – actualmente menos de un dólar por un millón de tokens).
  • Examinando la Tangle, el emisor puede controlar fácilmente la distribución, el uso y la oferta disponible del activo nativo.
  • Es fácil volver a convertir un activo nativo en un token IOTA normal, el proveedor de servicios – propietario de una cafetería, fabricante de coches eléctricos, proveedor de servicios públicos – puede convertir los activos nativos en tokens IOTA y volver a mintearlos para utilizarlos en otro servicio. Su valor no disminuye por su uso. Pueden ser reutilizados o vendidos después de su uso.
  • Los activos nativos se integrarán perfectamente en la billetera de Firefly

Con esto en mente, imaginar casos de uso para los activos nativos es mucho más fácil. A continuación se enumeran un puñado de posibles casos de uso, que no son en absoluto una lista exhaustiva ni las expectativas de la Fundación IOTA.

Programas de fidelización: Para un ejemplo de un activo nativo utilizado para organizar programas de fidelización, no hay que buscar más allá de los deportes o cualquier otro sector que dependa del apoyo de los aficionados para su supervivencia. Los activos nativos ya se utilizan como factores de recompensa para atraer a los aficionados, lo que abre todo un nuevo ecosistema de transacciones mutuamente beneficiosas e incluso toda una nueva subeconomía, un regalo del cielo para los clubes deportivos, por ejemplo, que se han quedado fuera de juego por los cierres provocados por el coronavirus.

Clubes de fútbol europeos como el París Saint-Germain, la Juventus de Turín y el AS Roma se encuentran entre los que cotizan sus tokens de aficionado en las bolsas de criptomonedas. La capitalización del mercado de tokens de hinchas se ha estimado en varios cientos de millones, según datos de FanTokenStats.

Credenciales de pago: Los activos nativos ya son utilizados por las marcas relacionadas a la recarga de vehículos eléctricos como forma de pago encriptado. Sin embargo, existe el potencial de transformar la industria: la naturaleza interoperable de los activos nativos podría unir las diferentes soluciones de recarga de vehículos eléctricos (cada una de las cuales es en gran medida incompatible con las demás) y catalizar la adopción generalizada de los vehículos eléctricos. En la actualidad, esto depende de que el cliente utilice una tarjeta (o una aplicación de teléfono inteligente) que esté registrada previamente en el sistema del comerciante: ¿pero qué pasaría si los activos nativos pudieran utilizarse para realizar transacciones en todas las marcas de estaciones de carga de vehículos eléctricos? En sus vacaciones en coche por todo el país, sus activos nativos podrían canjearse por carga de electricidad en las estaciones de carga de diferentes empresas, y una entidad de compensación se encargaría de determinar qué empresa de estaciones de carga se queda con los ingresos de cada parte del viaje (y, además, podrían ser los propios vehículos los que gestionaran las transacciones). Los activos nativos serían un enfoque pragmático para alcanzar la interoperabilidad en un ámbito en el que la incompatibilidad está limitando la adopción.

Los servicios públicos: Los activos nativos también son clave para el futuro de las ciudades inteligentes. Por ejemplo, varias ciudades están experimentando con activos nativos como forma de incentivar a sus ciudadanos para que adopten un comportamiento más ecológico (por ejemplo, los ciudadanos que comparten el coche son recompensados con el acceso a los servicios públicos) o un comportamiento que apoye la economía local (por ejemplo, recompensas por comprar localmente en lugar de utilizar un determinado gigante del comercio electrónico). El potencial para crear una economía regional o local basada en una moneda virtual es sorprendente: ya existen varias monedas locales, como la Current en Hudson Valley, Nueva York, la Chiemgauer en Alemania o la Grama en España. Estas monedas buscan amplificar el efecto multiplicador local y varias utilizan una forma de coloración para seguir el «viaje» de la moneda y ofrecer incentivos para gastar el dinero localmente. Además, se considera que una economía compartida eficiente es una de las soluciones clave para hacer frente a la catástrofe climática. En ese sentido, los activos nativos como los de IOTA pueden considerarse una tecnología habilitadora verde.

Propiedad inteligente: Los activos nativos pueden utilizarse en la administración de tierras para representar la propiedad de las mismas: en un proceso conocido como «propiedad inteligente», las monedas pueden llevar metadatos con detalles del registro público como coordenadas GPS, dimensiones, fecha de construcción, etc. Los detalles sensibles, como la propiedad o la identidad, pueden cifrarse para que sólo aquellos que tengan la clave privada correcta puedan ver la información, algo especialmente importante en el contexto de un litigio.

Las ventajas de la propiedad inteligente son múltiples: puede permitir una forma más sencilla de transferir y registrar la propiedad, y puede actuar como barrera contra el fraude en la venta al utilizar claves privadas para probar las identidades, firmar documentos y autorizar transacciones. En los territorios en los que el registro de la tierra es especialmente difícil (por ejemplo, en 2012 la ONU-Hábitat estimó que más del 70% de la tierra en los países en desarrollo no está registrada), bastaría con un smartphone para emitir un certificado de propiedad barato. Además, los contratos inteligentes pueden establecer condiciones para permitir los diferentes pasos en la transferencia de una propiedad, desde la firma de un notario hasta la colocación de fondos en custodia. En muchos casos, las oficinas municipales están sujetas a efectos de cuello de botella o procesos ineficientes que pueden mejorarse mediante la digitalización inteligente a través de activos nativos.

Coleccionables digitales: El vínculo entre los activos nativos, el fandom y la rareza cobra sentido con el mercado de los coleccionables digitales. Aplicaciones como Rarible, SuperRare y Myth Market son mercados en línea en los que los coleccionistas pueden buscar, intercambiar y exponer NFT coleccionables limitados. Nombres legendarios del mundo del fandom ya están tomando nota: en junio de este año, Marvel -hogar de Spiderman, Los Vengadores y Pantera Negra, entre otros- anunció que iba a lanzar una gama limitada de coleccionables en VeVe, una aplicación para NFT. Según hypebeast.com, «los artículos abarcarán cómics digitales raros o incluso secretos, estatuas en 3D y otros objetos codiciados que los coleccionistas podrán exponer en su propia sala de exposiciones virtual».

La música: La idoneidad de los activos nativos como prueba de propiedad también podría dejar su huella en la forma en que consumimos y valoramos la música. Todavía se está midiendo el trastorno que ha causado el streaming en la industria musical; echa un vistazo a la reciente investigación parlamentaria del Reino Unido sobre el impacto económico del streaming (alerta de spoiler: no son fans del streaming). La piratería, la reducción de los ingresos y el desafío que supone el streaming a la carta para el valor intrínseco de la música como un bien relativamente escaso suponen amenazas existenciales para la industria. Los activos nativos podrían utilizarse para distinguir los productos digitales oficiales (copias firmadas de un disco, rarezas personalizadas, conciertos en directo por Internet) de los no oficiales.

Nómina salarial: La transparencia de los activos nativos -la facilidad con la que se puede seguir su recorrido en Tangle, desde la creación hasta la distribución- los hace ideales para casos de intercambio muy específicos. Por ejemplo, los recursos humanos: por cada hora extra realizada por un empleado, éste podría recibir una moneda especial que, a su vez, podría intercambiarse por tiempo libre, formación o incluso una paga extra, asegurada en un ledger descentralizado que cumpla con la GDPR. En un panorama de nómadas digitales, donde una fuerza de trabajo cada vez más móvil se mueve de un trabajo a otro o mantiene varios trabajos al mismo tiempo, un medio confiable, transparente e interoperable de llevar los beneficios de los empleados de un empleador a otro será de verdadera importancia.

Eventos: Una vida nocturna vibrante contribuye en gran medida a la salud económica de una ciudad, pero los lugares de ocio nocturno son ecosistemas muy frágiles: las partes que trabajan en el sector se enfrentan a menudo a gobiernos locales obstruccionistas o directamente hostiles, vecinos aguafiestas y, más recientemente, a cobros exorbitantes por los derechos musicales, mientras que la pandemia de coronavirus ha tenido un efecto diezmador. ¿Qué pasaría si los clubes y bares de tu ciudad pudieran crear un nuevo mercado, sólo para ellos, en el que los activos nativos -acuñados y distribuidos a precios mínimos- pudieran sustituir a los sellos de comida y bebida, los puntos de fidelidad, etc.?

Vehículos eléctricos: Hasta ahora, hemos explorado los casos de uso de los activos nativos que están muy en consonancia con su imagen popular como tokens para el intercambio y el trueque. ¿Pero qué hay de otros casos de uso más ambiciosos en los que los activos nativos crean una sub economía?

Para hacer uso de las aproximadamente 45.000 estaciones de recarga disponibles para vehículos eléctricos en Alemania (el principal mercado europeo de ventas de coches eléctricos enchufables), un conductor tiene que elegir entre varios cientos de operadores para registrarse. Un escenario difícilmente ideal: desde el punto de vista de los operadores, cada marca debe comprometerse individualmente con los clientes para liquidar los pagos, lo que puede incluir rebotes o incluso impagos. Y desde el punto de vista del cliente: ¡buena suerte para el conductor que necesita recargar en una estación en el que no está registrado! Un activo nativo, aceptado por todos (o al menos por un consorcio de) los más de 400 operadores, podría ser un avance revolucionario.

  • Podría acoplarse a la moneda fiduciaria o a las unidades de energía
  • Si es acuñado por un consorcio, los conductores tendrían que pasar por un solo proceso de registro, pero utilizarían el token en todas las estaciones de recarga participantes
  • El activo nativo también podría venderse en gasolineras o supermercados, junto con los innumerables vales de Apple Music, GooglePlay, Amazon, etc.
  • Reduce los gastos generales de los operadores: Si la moneda equivale a un céntimo, el acto de acuñar activos nativos por valor de 5.000 millones costaría a los operadores sólo 1.500 euros (y transferirlos no supondría ningún coste, gracias a la infraestructura sin sentimientos de IOTA).
  • Para conseguir más de la oferta inicial acuñada, todo lo que tendría que hacer el consorcio es crear una segunda versión del activo nativo. De este modo, mantienen el control sobre el token.
  • A diferencia de la actual responsabilidad individual de liquidar los pagos, los operadores del consorcio sólo tendrían que liquidar entre ellos, reduciendo así los gastos generales y eliminando el riesgo de impagos.
  • Vendidos como vouchers por dinero, los activos nativos se vuelven anónimos: esto tiene la ventaja añadida de permitir a los operadores eludir los costes de infraestructura y los problemas de seguridad/GDPR que conlleva el procesamiento de los datos de los clientes.
  • Las «unidades de energía» redimibles se convierten de repente en transferibles y, como todo el mundo en este planeta consume energía, podrían convertirse en un medio de intercambio.

Pero la cosa no se queda ahí. ¿Y si el activo digital nativo fuera transferible? Los operadores de nuestro estudio de caso podrían permitir a los propietarios de los vehículos vender la energía sobrante entre ellos: ahora los operadores también se han convertido en participantes del mercado: un modelo de negocio totalmente nuevo para ellos.

Puntos clave

De los coleccionables digitales a los mercados de intercambio de energía en la e-movilidad: Hemos recorrido un largo camino desde el intercambio de tokens de aficionado. El potencial de los activos nativos es extraordinario y está destinado a expandirse aún más con los contratos inteligentes.

La capacidad de asignar un valor no financiero o financiero a activos digitales como el token IOTA abre nuevos mercados para el comercio de bienes y servicios.
Siempre que el bien o servicio sea un recurso finito, los activos nativos ofrecen medios transparentes, interoperables y seguros para representar y comercializar ese recurso digitalmente.

¿Qué casos de uso de activos nativos esperas con más interés?


Post original: Exploring the Properties and Benefits of Native Assets

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